Autocuidados del Psicoterapeuta Transcultural

Antonieta Castro

Antonieta Castro

Graduada en Psicología

1. INTRODUCCIÓN

Trabajar como psicoterapeuta transcultural para ayudar y apoyar a comunidades cultural y lingüísticamente diversas, sin duda, es un labor gratificante y satisfactoria. Sin embargo, requiere un esfuerzo que puede ser emocionalmente exigente y desafiante, pudiendo afectar negativamente en la competencia profesional si no se presta la suficiente atención al bienestar y la salud mental del profesional.

El cuidado del terapeuta es un concepto que empezó a ganar relevancia tras la inclusión del Trastorno de Estrés Postraumático en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), en 1980. Comenzaron a hacerse publicaciones en la década de los 90 sobre las múltiples consecuencias que sufrían los psicólogos en el tratamiento de traumas: Contratransferencia en el Tratamiento del TEPT (1994) de Wilson y Lindy, Fatiga por Compasión (1995) de Figley, Estrés Traumático Secundario (1995) de Stamm, El trauma y el terapeuta (1995) de Saakvitne. Estas situaciones traumáticas descritas, son especialmente frecuentes en migrantes y refugiados que huyen de sus países buscando una vida mejor en el país de acogida.

Las investigaciones apuntan que el agotamiento de los profesionales de la salud mental es un problema personal importante, pero también puede afectar en el tratamiento de sus pacientes ya que puede producirse lo que se conoce como “trauma indirecto y estrés traumático secundario”.

Además puede producirse fatiga por compasión como resultado de un agotamiento emocional extremo al apoyar e identificarse con personas que se encuentran en un estado de angustia severa.

Trabajar como psicoterapeuta transcultural requiere un esfuerzo que puede ser emocionalmente exigente, pudiendo afectar negativamente en la competencia profesional.

2. ¿Cómo puede afectar a los psicoterapeutas transculturales?

 

El hecho de estar involucrado en una relación de ayuda hacia alguien que sufre es un factor de riesgo para el desarrollo de afecciones mentales:

Burnout: No es un término desconocido para aquellos que se dedican a la salud mental. Se trata de un síndrome que tiene tres componentes principales:

  • Agotamiento emocional
  • Despersonalización (pérdida de la empatía, el cuidado y la compasión)
  • Menor sensación de logro

El agotamiento emocional es el cansancio psicológico que se produce a raíz de las exigencias del trabajo y el estrés individual. La persona que lo sufre comienza a sentir que carece de los recursos para ser competente, siente una sobreexigencia sobre sí mismo, se siente agotado y sin energía.

La despersonalización hace referencia a una respuesta negativa, apática, insensible y fría ante los pacientes o compañeros de trabajo. Es una tendencia a la deshumanización.

Finalmente, la menor sensación de logro se podría definir como una pérdida en el sentimiento de competencia acompañado con una percepción negativa del trabajo realizado. La evaluación negativa lleva al terapeuta a sentirse ineficaz, poco productivo e incompetente.

Desgaste por empatía: Se define como el coste por cuidar a personas con sufrimiento emocional.

 Traumatización vicaria: El término hace referencia a la posibilidad que existe de que un terapeuta experimente vicariamente aspectos o efectos del trauma del paciente como si lo hubiese vivido en primera persona.

 Mayor riesgo de suicidio que otros profesionales de la salud: Está demostrado que identificar los riesgos, reducir el estigma asociado con el reconocimiento de la desesperanza o la desesperación, y superar otras barreras a la intervención, son fundamentales para reducir la incidencia del suicidio.

Trastornos del espectro ansioso y/o depresivo

Mayor consumo de alcohol

Aumento de absentismo laboral

 

Terapia Familiar sen migrantes y refugiados

Vulnerabilidad en Psicólogos 

Son varios los enfoques que respaldan la existencia de una vulnerabilidad al estrés profesional en los psicólogos. El más útil de ellos es el que enfatiza una interacción entre las demandas del trabajo y las características individuales de cada uno. Por tanto, todos los psicólogos son vulnerables a sufrir estrés laboral en determinados momentos de su vida. Y es que con el tiempo, la interacción entre los eventos de su vida personal y profesional, potencialmente producirán estrés. Sin embargo, no necesariamente se trata de una entidad patológica, sino de una realidad del trabajo del terapeuta.

 

¿Qué aumenta la Vulnerabilidad al estrés laboral? 

  • Escaso autocuidado.
  • Aislamiento profesional.
  • Trabajo excesivo.
  • Escasa visibilidad de estrés o angustia experimentada por los profesionales.
  • Expectativas poco realistas sobre uno mismo.
  • Realización de pocas actividades de ocio.
  • El no establecimiento de límites.
  • Desequilibrio en la carga de casos.
  • Priorizar las necesidades de los demás mientras descuidamos las nuestras.

 

Autocuidado del Profesional 

  • Establecer expectativas ajustadas al caso.
  • Tomar descansos cortos durante la jornada laboral.
  • Mantener hábitos de vida saludables.
  • No auto-exigirse en exceso.
  • Establecer límites claros y respetarlos.
  • Cuidado de la red profesional. Rodéate de compañeros que aporten.
  • Crear espacios en los que expresar y compartir con el equipo clínico durante la jornada laboral.
  • Adecuar la agenda según tus necesidades.
  • Diversificar las actividades laborales: consultas, talleres, cursos, etc.
  • Revisar cómo te sientes antes, durante y después de las sesiones.
  • Formación continua y supervisión.
  • Compartir actividades de ocio con personas pertenecientes a una red extra-laboral.
  • Solicitar ayuda psicológica (en el caso de necesitarla).

 

 

7. BIBLIOGRAFÍA

1. American Psychological Association. (2014, April). Self-care resources for psychologists. Monitor on Psychology, 45(4). http://www.apa.org/monitor/2014/04/self-care

2. Betta, R., Morales, G., Rodríguez, K. y Guerra, C. (2007). La frecuencia de emisión de conductas de autocuidado y su relación con los niveles de estrés traumático secundario y de depresión en psicólogos clínicos. Pensamiento Psicológico, 9 (3), 9-19.

3. Castillo Ramírez, Sisy. (2001). El Síndrome de “Burn Out” o Síndrome de Agotamiento Profesional. Medicina Legal de Costa Rica , 17 (2), 11-14.

4. Rothschild, B. (2009). Ayuda para el profesional de la ayuda. Desclée De Brouwer.